TRATADO DE PAZ CON EL INVIERNO. Retrato del Trofeo Akiles que el domingo vuelve a ensanchar su historia (de Alfredo Varona)

dsc_0061Siempre es el mismo circuito, la misma naturaleza, la sensación de estar en un bosque y de no encontrar ni un solo semáforo en todo el trazado. Por eso tenemos mil razones para amarla a ella y a su prestigio innato, a su instinto de supervivencia y a esa impresión irrevocable de que siempre seremos felices a su lado. De esta carrera aprendimos que querer es poder cuando los corredores apenas ocupaban metros cuadrados en las calles. También confirman ellos, los organizadores, que siempre queda una nueva historia que escribir para este club, el Akiles, fundado en 1963 por un grupo de atletas que se concentraban en el Cuartel de la Montaña tras entrenar duro en la pista de ceniza de la Ciudad Universitaria, en ese museo del atletismo que uno ama con locura.

La carrera, por lo tanto, es vieja, como el cine en blanco y negro. Hoy, queda el trazado, delicioso por fuera y crujiente por dentro. Un antiguo desafío en el que no existen vencedores ni vencidos. Un trazado que amanece con la larga subida al Cerro de Garabitas que puede ser como una cuchilla en los primeros 5 kilómetros. Sin embargo, la segunda mitad es maravillosamente veloz, destinada a la zancada larga y sin excusas. Así que no se olviden nunca de ella. Es imposible arrepentirse de entrar en su vida o de agradecerle lo que significa, porque en el Trofeo Akiles habita algo más viejo que nosotros: la prehistoria. De ahí la diferencia, la lealtad con pasado y presente encerrado dentro de un marco insuperable. Alli donde a los corredores se les quiere como a los hijos: la Casa de Campo de Madrid, con su origen renacentista y su tamaño, cinco veces más grande que el de Central Park en Nueva York y 6,5 veces mayor que el Hyde Park de Londres. El domingo estará a nuestra merced dispuesta a narrar una nueva historia. Una nueva declaración de amor representada sin diamantes y con historias anónimas como la de cualquiera de nosotros.

 

 

4 pensamientos sobre “TRATADO DE PAZ CON EL INVIERNO. Retrato del Trofeo Akiles que el domingo vuelve a ensanchar su historia (de Alfredo Varona)

  1. Gonzalo Yagüe Hernandez

    Una lastima que tan prestigiosa carrera como el Akiles tenga tan pocos inscritos, recuerdo hace 5-6 años que era una fija en el calendario de todos los corredores, pero tanta masificacion de carreras hace que las pruebas buenas esten bajando de corredores, fijense en Aranjuez y Canillejas, antes se agotaban los dorsales y ahora sobran. Soy corredor de Trail y esta es la unica carrera que corro de asfalto en todo el año. Sigan haciendolo igual de bien. Un saludo a la organizacion del Akiles.

    1. Akiles Autor del artículo

      Hola Gonzalo, es cierto hace unos años era una carrera de tres mil a tres mil quinientos corredores pero la saturación de carreras está haciendo mucho daño al atletismo popular. El atletismo popular nace en los clubes y la aparición de empresas está haciendo que el atletismo muera de éxito, hoy en día hay muchos más corredores que hace 10 años pero la gente no puede competir todas las semanas. La realidad es que en un misma semana es habitual que coincidan hasta 8 carreras en Madrid. Y como has comentado carreras de toda la vida como la nuestra, el Trofeo Pepe Cano o Aranjuez no tengamos los corredores que entendemos nos podríamos merecer, la situación es esta.

  2. luisprietomartinez@yahoo.es

    Bonita carrera .y daros las gracias un año mas.aunque me quede sin camiseta y el diseño era muy bonito.bueno me dieron una sm .saludos y hasta el año que viene.

    1. Akiles Autor del artículo

      Muchas gracias Luis, disculpa la tardanza en la respuesta. Espero que este año también quieras correr en nuestra carrera.

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